Cada historia tiene vida propia y sigue un proceso mientras la creas. Empiezas a escribir. El punto de partida lo tienes muy claro, pero el rumbo a seguir lo marcas con tu bolígrafo, tras cada frase, cada diálogo, cada escena, y se te abre un mundo de posibilidades. ¿Qué haces entonces? Continuas por el primero que te pasa por la cabeza, crees más conveniente o te sirve para salir del paso, y la historia que cuentas se improvisa a cada trazo, cada letra, y cada palabra, de forma que aunque tengas pensado el final, es posible que te desvíes de su rumbo un sinfín de veces, o que quedes atrapado en callejones sin salida, e improvises formas de salir de ellos exitosa o desastrosamente. Aunque también es posible que tengas la facilidad de no desviarte ni un solo punto y coma de tu narración, y si eres de esta clase, serán pocos los problemas que te detengan mientras escribes.
Sin embargo, para los que se les presentan las dudas o problemas que he descrito al principio, como para los que tengan facilidad para escribir, pero que quieran probar nuevas formas de trazar sus escritos, hay un par de recursos que pueden ser muy útiles, que te pueden ayudar a sortear callejones sin salida, y senderos sin cartel de destino que se crucen en tu camino, que no sabes a donde te llevarán, ni si te llevarán a donde quieres ir. También pueden servir cuando no tienes mucho tiempo para dedicarte a escribir, y temes que esas ideas, historias o personajes que te han pasado por la cabeza, desaparezcan con el tiempo y no las recuerdes. Dichos recursos son la escaleta y la ficha de personajes.
La escaleta.
Una escaleta es algo muy sencillo de elaborar, y consiste en numerar y escribir varias líneas, cada una de ellas con una frase que defina lo más exactamente posible cada parte de la historia. A modo de ejemplo y para entenderlo, imaginemos de haberla tenido, cual podría haber sido la escaleta de la versión más conocida un cuento tan sencillo, como el de Caperucita Roja. Más o menos podría haber sido esta:
Título provisional o definitivo: Caperucita Roja.
Escaleta:
1. -Caperucita Roja se dirige a casa de su abuela a llevarle comida.
2.-Un lobo suplanta a la abuela para engañar y comerse a la niña.
3.-Un cazador mata al lobo y salva a Caperucita Roja.
Fin de la escaleta.
Entonces, dependiendo de lo corta o larga, sencilla o compleja, que sea la historia que queréis escribir, vuestra escaleta podrá tener tres, cinco, diez, quince o tantas líneas numeradas con sus frases correspondientes que necesitéis, y definan concretamente y con precisión, lo que sucede en cada momento de ella.
Si previamente has tomado notas, o tienes un resumen de tu trabajo, es como tener una mina de la que extraer el material y que te ayudará a que éste, sea más preciso. Se ha de tener en cuenta que la escaleta servirá fundamentalmente, para marcar un rumbo desde el principio al final y evitar que te desvíes de tu idea mientras escribes tu obra, si lo que no quieres es improvisar sobre tus notas y apuntes.
Fichas de personajes.
Ahora vamos con los personajes. Una forma de ayudar a tus personajes, puede ser elaborarles una ficha en la que definas lo que más te interese de ellos, como su edad, apariencia física, nivel cultural, profesión, costumbres, defectos, y todo lo que necesites saber sobre ellos, pues aunque muchos de esos datos no salgan en tu relato, pueden ayudar a plasmar el comportamiento, la forma de pensar, interactuar con otros personajes, sin que se vea forzado o fuera de lugar, pues aunque no lo creamos, aunque seamos nosotros quienes escribimos, y todos los aunque que se nos ocurra alegar en nuestra defensa, ellos, los personajes, nos marcan en cierta forma, el camino a seguir, y si no escuchamos lo que nos dicen, cuando escribimos, notamos que algo falla, que no concuerda, y es cuando nos damos cuenta que en cierta forma, tienen vida propia.
Pero no temas, al elaborar las fichas de personajes, tampoco hemos de volvernos locos y hacerles una biografía exhaustiva propia de un personaje ilustre. Simplemente, lo justo para conocerlos, y saber lo que pensarían, lo que dirían o harían en nuestro relato. La complejidad o sencillez de cada ficha, dependerá de la importancia que le concederás a cada uno de ellos. Si un repartidor de correo aparece tres veces en tu obra, ¿necesitarás su biografía o un par de datos sobre él? ¿Necesitarás saber lo mismo sobre tu personaje principal? Ahí está la clave del asunto.
Que tengáis una buena escritura.
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