sábado, 26 de diciembre de 2020

La última cerilla

La última cerilla de Fran Vives, es un relato corto en cinco capítulos, en el que nos muestra el juego que puede dar una historia corta, y que además nos deja una moraleja que podemos aplicar en algunos aspectos de nuestra vida.
Cierto es, que en su inicio no me llamó mucho la atención, me dio la impresión de que el autor recurrió a tópicos para mover al personaje principal en el primer capítulo, y dudé en dejar la lectura, pero no lo hice, y sucedió que tras un giro inesperado de sucesos, la historia te envuelve en un suspense que te incita a seguir leyéndola hasta el final. Al ser un relato corto, no daré más datos, por el simple hecho de no desvelar lo que transcurre en él y estropear su lectura. Es una buena historia que os hará disfrutar, pensar e imaginar, y en la que al final del relato, todo cobra sentido.
Como siempre, os deseo que paséis un buen rato, disfrutando de una buena lectura.

domingo, 13 de diciembre de 2020

Escaleta y fichas de personajes.

Cada historia tiene vida propia y sigue un proceso mientras la creas. Empiezas a escribir. El punto de partida lo tienes muy claro, pero el rumbo a seguir lo marcas con tu bolígrafo, tras cada frase, cada diálogo, cada escena, y se te abre un mundo de posibilidades. ¿Qué haces entonces? Continuas por el primero que te pasa por la cabeza, crees más conveniente o te sirve para salir del paso, y la historia que cuentas se improvisa a cada trazo, cada letra, y cada palabra, de forma que aunque tengas pensado el final, es posible que te desvíes de su rumbo un sinfín de veces, o que quedes atrapado en callejones sin salida, e improvises formas de salir de ellos exitosa o desastrosamente. Aunque también es posible que tengas la facilidad de no desviarte ni un solo punto y coma de tu narración, y si eres de esta clase, serán pocos los problemas que te detengan mientras escribes.
Sin embargo, para los que se les presentan las dudas o problemas que he descrito al principio, como para los que tengan facilidad para escribir, pero que quieran probar nuevas formas de trazar sus escritos, hay un par de recursos que pueden ser muy útiles, que te pueden ayudar a sortear callejones sin salida, y senderos sin cartel de destino que se crucen en tu camino, que no sabes a donde te llevarán, ni si te llevarán a donde quieres ir. También pueden servir cuando no tienes mucho tiempo para dedicarte a escribir, y temes que esas ideas, historias o personajes que te han pasado por la cabeza, desaparezcan con el tiempo y no las recuerdes. Dichos recursos son  la escaleta y la ficha de personajes. 

La escaleta.
Una escaleta es algo muy sencillo de elaborar, y consiste en numerar y escribir varias líneas, cada una de ellas con una frase que defina lo más exactamente posible cada parte de la historia. A modo de ejemplo y para entenderlo, imaginemos de haberla tenido, cual podría haber sido la escaleta de la versión más conocida un cuento tan sencillo, como el de Caperucita Roja. Más o menos podría haber sido esta:
Título provisional o definitivo: Caperucita Roja.
Escaleta:
1. -Caperucita Roja se dirige a casa de su abuela a llevarle comida.
2.-Un lobo suplanta a la abuela para engañar y comerse a la niña.
3.-Un cazador mata al lobo y salva a Caperucita Roja.
Fin de la escaleta.
Entonces, dependiendo de lo corta o larga, sencilla o compleja, que sea la historia que queréis escribir, vuestra escaleta podrá tener tres, cinco, diez, quince o tantas líneas numeradas con sus frases correspondientes que necesitéis, y definan concretamente y con precisión, lo que sucede en cada momento de ella.
Si previamente has tomado notas, o tienes un resumen de tu trabajo, es como tener una mina de la que extraer el material y que te ayudará a que éste, sea más preciso. Se ha de tener en cuenta que la escaleta servirá fundamentalmente, para marcar un rumbo desde el principio al final y evitar que te desvíes de tu idea mientras escribes tu obra, si lo que no quieres es improvisar sobre tus notas y apuntes.

Fichas de personajes.
Ahora vamos con los personajes. Una forma de ayudar a tus personajes, puede ser elaborarles una ficha en la que definas lo que más te interese de ellos, como su edad, apariencia física, nivel cultural, profesión, costumbres, defectos, y todo lo que necesites saber sobre ellos, pues aunque muchos de esos datos no salgan en tu relato, pueden ayudar a plasmar el comportamiento, la forma de pensar, interactuar con otros personajes, sin que se vea forzado o fuera de lugar, pues aunque no lo creamos, aunque seamos nosotros quienes escribimos, y todos los aunque que se nos ocurra alegar en nuestra defensa, ellos, los personajes, nos marcan en cierta forma, el camino a seguir, y si no escuchamos lo que nos dicen, cuando escribimos, notamos que algo falla, que no concuerda, y es cuando nos damos cuenta que en cierta forma, tienen vida propia. 
Pero no temas, al elaborar las fichas de personajes, tampoco hemos de volvernos locos y hacerles una biografía exhaustiva propia de un personaje ilustre. Simplemente, lo justo para conocerlos, y saber lo que pensarían, lo que dirían o harían en nuestro relato. La complejidad o sencillez de cada ficha, dependerá de la importancia que le concederás a cada uno de ellos. Si un repartidor de correo aparece tres veces en tu obra, ¿necesitarás su biografía o un par de datos sobre él? ¿Necesitarás saber lo mismo sobre tu personaje principal? Ahí está la clave del asunto.

Que tengáis una buena escritura.


lunes, 14 de septiembre de 2020

Isaac Asimov

En la ciencia ficción siempre he tenido un referente que me ha hecho disfrutar con ella e imaginar los mundos que creaba. Es Isaac Asimov. Escribía una ciencia ficción fabulosa. Fue profesor de física de Universidad en EEUU. En sus cuentos y novelas, reflejaba la fusión de la posible realidad entre la ciencia y la ficción, buscando lo relativamente posible desde un punto de vista científico. Hay que tener en cuenta que fue un escritor de mediados del siglo pasado, y que mucha de la tecnología que hoy disfrutamos, no llegó a verla. La gente no tenía teléfonos móviles ni ordenadores en sus casas, ni circulaban por las calles con patinetes eléctricos, y raro era el televisor que funcionaba con un mando a distancia, y todo eso, entre otras muchas cosas. Demostró el buen uso que se puede dar a la imaginación, combinándola con una futura realidad. 
Seguro que la mayoría habéis visto las películas, El hombre del Bicentenario y Yo robot.
Pues ambas, son una novela y un cuento de Isaac Asimov. El cuento El hombre del Bicentenario fue premiado, con un argumento de peso, y una historia emotiva. Es posible que a más de un lector, se le escape una lágrima. A medida que nos adentramos en su lectura, nos puede hacer pensar sobre la relación cerebro-mente, de lo necesario que puede ser lo uno para lo otro, y llevarnos a preguntar dónde, en cual de los dos, nacen las sensaciones, los sentimientos, o es el producto de su unión. En Yo robot, nos lo vuelve a recordar con la acción-reacción producida ante unos hechos, buscando las diferencias de un cerebro orgánico, frente a uno positrónico, recién salido de una fábrica.
Si queréis leer una ciencia ficción de calidad, con un buen argumento y valores sobre la vida, leer el cuento. Y si además queréis intriga y suspenso con de algo de acción, tenéis la novela. 
Aunque mi recomendación, es que leáis los dos:
Isaac Asimov.
El hombre del Bicentenario y Yo robot.
Como siempre, sólo me queda una cosa que desearos:
Una buena lectura.

jueves, 10 de septiembre de 2020

Una palabra, un título, un resumen.

Al principio, iba a hacer una entrada para cada palabra del título, pues aunque parezcan diferentes y cada una tenga su función, lo cierto es que yo las he utilizado todas ellas con el mismo fin, dependiendo de lo largo o corto que sea el cuento o novela que tengo en mente, y lo clara o vaga que sea mi idea. Y teniendo en cuenta, de que son herramientas para escribir, las he utilizado de la forma más cómoda en cada momento, dando a unas, la función de otras. Pero eso no quita que exponga el papel que puede desempeñar cada una de ellas.

 Como expuse en una de mis entradas, una nota breve, incluso una sola palabra, en un momento dado puede dar mucho de si. Quedó claro que las notas son importantes, ya sepas de qué va a ir tu historia o estés divagando varias posibilidades. En el caso de que ya tengas decidido como empieza, se desarrolla y acaba, puede ser una buena idea hacer un resumen del cuento, novela o de lo que se trate, y seguramente no tendrás ningún problema en su desarrollo. Si necesitas un poco más de ayuda, puedes acudir a pequeños apuntes, ya sean palabras sueltas o frases. Yo suelo tener notas en un apartado creado para ellas. También escribo en los márgenes de la libreta, a veces lleno las páginas de flechas que van de un lado a otro de la página, tachones y rectificaciones o añadiduras entre líneas. La libreta del borrador de Un diario en el falso techo, la tengo repleta de todo ello, además de un montón de papeles y hojas de diferentes procedencias escritos de mi puño y letra. Mis libretas parecen caóticas a primera vista, pueden parecer puzzles, pero están llenas de información que poco a poco voy ordenando, cambiando o desechando, tal y como lo voy pasando a limpio. Con el ordenador, suelo recurrir a paréntesis, dejando bastante espacio entre líneas, para poder visualizarlo sin problemas, y de paso me sirve esa separación para tener claro que esa parte la he de arreglar.

No te preocupes por el aspecto de tu borrador. Esa es su función.

Si el cuento a escribir no es muy largo, a veces, tan sólo anotando la palabra o el título que te lo inspiró, es probable que no necesites nada más, tan sólo ponerte a escribir hasta terminarlo. Dependiendo de la facilidad que tengas para plasmar en el papel lo que te pasa por la mente, irás buscando lo que más te ayude a escribirlo.

Que tengáis una buena escritura.


jueves, 27 de agosto de 2020

Sin noticias de Gurb

La ciencia ficción no tiene por qué ser futurista al cien por cien, ni estar reñida con una historia divertida. 
Es el caso de Sin noticias de Gurb, escrita por Eduardo Mendoza. 
La imaginación no tiene límites, y podéis escribir sobre lo que queráis y como os apetezca. Así lo demuestra el autor de la novela, que nos muestra a un extraterrestre al que se le avería su nave espacial y tiene la capacidad de adoptar forma humana, y con esa apariencia se pierde sin dejar rastro por la ciudad de Barcelona. Su otro compañero, adopta forma humana también, y se pasará la novela buscándolo.
Una novela divertida, y que muestra que las reacciones a lo desconocido, depende del punto de vista particular de los individuos y sus culturas, en este caso, civilizaciones.
En definitiva, es un libro que sin duda alguna os divertirá.
Buena lectura.

sábado, 22 de agosto de 2020

Cuaderno de bitácora

26° Centígrados. Se espera llegar a los 30° en unas cinco horas.
71% de humedad.
Viento suave y cielo parcialmente nublado.
Estamos en luna creciente.
Ubicación: Un pueblo mediterráneo frente al mar.
Desde mi imaginario cuaderno de bitácora, observo el cielo y el mar, en busca de una historia imaginaria. No fuerzo mente ni pensamiento. Con la mirada en la lejanía, vienen solas las imágenes y las escenas que podría escribir en mi cuaderno de notas.
Eso es lo que puede ser tu cuaderno de notas, como una bitácora para tus redacciones, cuentos o novelas. Anota siempre que se te ocurra algo que creas que te puede servir. No importa que no estés en tu escritorio o con tu ordenador, ni que tengas tu libreta de trabajo. Usa cualquier papel que tengas a mano, ya sea una servilleta de papel o el reverso de un ticket de compra o consumición de una cafetería, restaurante o heladería, del súper o la panadería. Haz de ello tu bitácora.

jueves, 20 de agosto de 2020

Tomando notas

Quieres escribir una historia y no sabes cómo hacerla, ni sobre qué trata. Tan sólo tienes vagas ideas, o imágenes no del todo definidas en tu mente, que te han venido de golpe, que te atrae como un imán aunque no sabes exactamente qué es, y sientes dentro de ti, la necesidad de escribir algo, pero crees estar seguro de que no vas a poder hacer nada, ni una sola línea, y  sientes frustración. Pues bien, no te preocupes. No tengas prisa por comenzar a escribir una historia que no sabes de qué va, y de la que sabes que no vas a acabar de escribir siquiera la primera línea. Pero claro, eso no soluciona el problema. Mi consejo, es que tomes notas, sin miedo. Da igual que sean palabras sueltas, o frases cortas incluso sin terminar. Ya sea un objeto o una idea. Una escena a la que le falta su origen, o saber qué sucederá después, pero que sin embargo te gusta mucho. Escríbelo todo en un apartado de notas, y comprobarás que acaba siéndote útil, quizá no al instante, pero dará tiempo a que coja forma en tu imaginación. 
No te preocupes si tras tomar diferentes notas, no sabes del todo qué hacer con ellas. Ahí están, y ahí las tienes. Si van a formar parte de tu historia, no temas porque no sepas donde encajarlo. Tal y como vayas avanzando irás preparando el terreno para colocarlo en el sitio que le corresponde. Y si al final no tiene cabida en la historia que estás escribiendo, tampoco pasa nada. No serías el primero que tras acabar un cuento o novela, deja una libreta llena de notas sin usar, pero que sin embargo, te han servido para ir descartando caminos  dudosos o sin salida, que te llenaron la imaginación de cosas en su momento, y aunque te hayan parecido una pérdida de tiempo, lo cierto es que te habrán ayudado a avanzar tu trabajo por el sendero correcto.
Tomar notas es parte del trabajo de un escritor. Que dediques un día tan sólo a ellas no quiere decir que no estés trabajando en tu cuento o novela. Todo lo contrario. Es un trabajo que te ayudará mucho a la hora de avanzar o arreglar diálogos y escenas de tus escritos. Las notas tienen un gran valor, y una pequeña frase o tan sólo un par de palabras anotadas en una esquina o margen de tu borrador, pueden dar un giro sorprendente a algo que dabas por concluido, o que no sabías como arreglar.
Recuerda que las notas, por insignificantes que te parezcan, son tus grandes aliadas, ya las tengas en tu libreta, en un trozo de papel, o en el bloc de notas de tu teléfono móvil. Siempre estarán ahí, para ayudarte y sacarte del apuro.
Las notas, por breves que sean, te pueden arreglar un capítulo, el principio o el final de tu libro.
Buenas notas, y buena escritura.

"Un diario en el falso techo", "La Maldición del Plebeyo" y "Utopía".

En post anteriores he ido hablando de libros de diferentes estilos y autores, y en estas fechas, además de volverlos a recomendar, no puedo ...